Migraciones poblacionales

Por Héctor Ceballos Garibay

Visitar, a través de imágenes e información cultural, los pueblos de Asia Central ha representado una experiencia muy enriquecedora para nuestro curso. En la clase expuse lo benéfico que han sido las migraciones poblacionales para el desarrollo social de la humanidad. Sea por razones funestas, las diásporas suscitadas por genocidios o por guerras civiles, o ya fuere por causas económicas o de cualquier índole, las dispersiones territoriales de las personas y de los pueblos por todo el orbe siempre han sido fuente, a la larga, de magníficas ganancias civilizatorias. Armenia, el país que ahora analizamos en clase, ha tenido exilios masivos que cumplieron un papel enormemente positivo en cada país donde han encontrado refugio los nativos de este país caucásico. Lo mismo puede afirmarse de la diáspora judía y libanesa, para citar otros dos notables ejemplos. Se trata de una doble virtud: los migrantes enriquecen los lugares donde son acogidos, y también contribuyen con cuantiosos recursos –remesas e inversiones directas- al desarrollo de las naciones donde son originarios. El progreso actual de Armenia sería inconcebible sin el financiamiento caudaloso y generoso de personas que jamás han olvidado sus raíces históricas, no obstante tener una vida bien adaptada y próspera en otras latitudes.

Las virtudes de las migraciones no sólo presuponen la aportación de vitalidad laboral, sino que también representan la posibilidad de tener una rica retroalimentación entre culturas distintas. De esta manera se propagan valores sociales y culturales del país de origen hacia el país receptor, en una feliz sinergia entre pueblos e individuos. Un caso paradigmático lo conforma el asilo a los trasterrados españoles que llegaron a México a fines de los años treinta y principios de los cuarenta del siglo pasado. Vinieron a nuestro país huyendo de los cruentos enfrentamientos de la Guerra Civil Española, y gracias a la política humanitaria y noble del presidente Lázaro Cárdenas dejaron aquí una estela magnífica de frutos en numerosas ramas del saber, el arte, la ciencia y la economía. Dadas estas experiencias positivas, resulta un grave retroceso social que las políticas proteccionista y ultra nacionalistas de Donald Trump promuevan ahora una ofensiva violenta en contra de las minorías étnicas y de los migrantes, quienes sin duda son parte consustancial de la esencia histórica de Estados Unidos y de su poderío como nación. De prosperar esta avalancha xenófoba y anti liberal, el país vecino del norte sufrirá un desgastante lucha política interna y un aislamiento internacional que, todo sumado, conducirá a su decadencia como imperio.

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