Comienzo estás líneas con esta frase de Leoluca Orlando que reza así: “La lucha efectiva contra el crimen organizado es como una carreta de dos ruedas que tienen que girar simultáneamente”.

Leoluca Orlando alcalde de Palermo, Italia, (1985-1993), conocido mundialmente por su iniciativa para hacer frente a la mafia Corleonesa a través del Instituto del Renacimiento Siciliano, este último, instaurado con el firme propósito de crear el nuevo paradigma de la cultura de la legalidad.

Debemos anunciar que, Palermo, para la década de los años 80´s fue una de las ciudades azoladas por el crimen organizado, ya que su estructura financiera, sus estrategias de acción, división jerárquica, códigos de conducta y añadido el letargo social, empoderó a esta organización criminal denominada la cosa nostra. Así, bajo las directrices enunciadas, estos grupos invierten en obras sociales para congeniarse con la sociedad, principalmente aquella de un estrato social bajo, elimina las fuentes de trabajo formales, y trae como consecuencia, corrupción, impunidad, incultura y desde luego sumisión.

De acuerdo con el Instituto Cultural Ludwig Von Mise, este tipo de actividades delictivas, se convierten en un mal sistémico, en el que se ven inmersos múltiples factores sociales, como los educativos, medios de comunicación, familia, iglesia. Aquí se señala un tema preponderante, la supervivencia depende de la complicidad y la corrupción, lo que se traduce en impunidad. Luego entonces la MAFIA, por sus siglas denominada (Muerte A Francia Italia Anhela), planta terror y violencia, deteniendo con ella las actividades propias de la sociedad que garantizan su poder.

¿Y qué ocurre con nuestra sociedad? Bajo los factores enunciados se ha acostumbrado a vivir con el yugo opresor, en condiciones de pobreza y con condiciones poco alentadoras de crecimiento económico, sumergidos en la inseguridad, en muchas de las ocasiones con desconfianza de sus gobernantes, violentado el estado de derecho y un dato trascendental e importante, en gran medida poca o nula cultura y patrimonio.

Bajo la estrategia anunciada de Leoluca Orlando, en la primera mitad de los referidos 80´s, la mafia Corleonesa gozaba de total y absoluta impunidad, opta por generar ataques a otras familias mafiosas, además de que hace sentir su poderío asesinando a jueces, policías, periodistas y ciudadanos. Mientras que para la segunda mitad de la década en mención, ocurre la traición entre los propios capos y terminan por denunciarse entre sí.

Ya para 1992, un referente judicial se posiciona fuertemente como símbolo contra la lucha del crimen organizado, los magistrados italianos, Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, desestabilizan las estructuras de poder de estas organizaciones, para ello, encarcelando a los principales referentes de la cosa nostra, sumando acciones contra la impunidad como la operación “mani pulite” en español “manos limpias”, se limpian las dependencias gubernamentales, y se da un estricto seguimiento a los casos judiciales. Este despliegue de acciones concretas y acertadas, traería como consecuencia negativa, la muerte de los magistrados Falcone y Borsellino, sucumbiendo así a la población italiana, por lo que cobran aún más fuerza las acciones de la democracia participativa, se instalan fundaciones y asociaciones de la sociedad civil, proponen leyes, se echan a andar obras sociales y se genera una unión de solidaridad.

El renacimiento de Palermo. Se propone la cultura de la legalidad, bajo dos vectores, cultural-preventiva, regulatoria-correctiva. La fusión de acciones por parte de los dos principales actores que intervienen, sociedad y gobierno. En el que el gobierno asume ser: confiable, legal, justo, responsable, transparente en las acciones que despliega, confiable y con una verdadera vocación de servicio a la ciudadanía, en tanto que, la sociedad asume con responsabilidad: propositiva, responsable, colaboradora y proactiva. Bajo esta premisa, el gobierno activa toda la maquinaria humana y material para lograr objetivos concretos, de acuerdo a la creación del Estado, el bien común.

 

 

 

Se implanta en los niños la cultura negativa en contra de la MAFIA, bajo el lema de “la mafia, ni es siciliana, ni es nuestra amiga: es nuestra enemiga”, los menores realizan campañas con dibujos y pancartas con un grado superlativo y contenido emocional.

Con el cúmulo de acciones implementadas en Palermo, se logró:

  • La MAFIA, fue debilitada y la sociedad fortalecida;
  • El entorno social cambió;
  • La MAFIA, no desapareció, pero no opera con sus características habituales;
  • Una economía viciada en contraste con una sana y productiva;
  • Una cultura de la ilegalidad en un Estado de Derecho;
  • Un mal sistémico en una lucha comunitaria e interinstitucional;
  • La desconfianza gubernamental y la violencia en transparencia y seguridad.

Y después de citar a Palermo, ¿que tiene que ver con México?, yo puntualizaría que todo, los índices delictivos se encuentran disparados en los tres órdenes de gobierno, ya vimos y fue analizado el motivo principal por el que se arrojan estas estadísticas, sumado adicionalmente, aquella cifra negra en la que no tenemos datos, pues el ciudadano opta por no acudir a presentar su denuncia, porque le considera una pérdida de tiempo.

Empero no se trata de documentar única y exclusivamente todo el ilícito que es cometido, sino en dar un paso concreto y articulado entre los entes gubernamentales conjuntamente con la población, muy similar a Palermo.

Apenas el domingo 13 de octubre, elementos del XII batallón de infantería, iniciaban con flashmob (sorpresivo musical), el primero de ellos en pleno centro histórico y el segundo en una reconocida plaza comercial de esta ciudad de Morelia, Michoacán. Pensaba, ¿a quién se le habrá ocurrido tremenda idea?, ya que a última instancia los entes de seguridad de nuestro país, se encuentran vejados, superados en fuerza, equipo y también en estrategias.

Debemos referir que pocas veces reconocemos las labores de los cuerpos de seguridad, específicamente para los cuerpos castrenses, generalmente cuando intervienen ante un evento natural. Retomando la idea de los flashmob, me parece acertado que, a través de este tipo de acciones, hoy se intente eliminar esa barrera entre la sociedad y el gobierno, como parte de un mensaje de tregua entre los distintos actores de seguridad y la población civil.

Sin embargo, a escasas horas de la mañana del lunes 14 de octubre, tristemente cambiaría esa idea que tanto me había confortado. Un atroz y cobarde acto lleno de maldad y odio, terminaría con la vida de cuando menos trece servidores públicos, y otros más terminarían heridos, sus nombres:

  1. DÍAZ GUILLEN MAURILIO;
  2. CAIN DE JESÚS NAZARIO;
  3. EDDER PAUL NEGRETE TREJO;
  4. PEDRO CRUZ FLORES;
  5. JOSE MANUEL CERVANTES PONCE;
  6. ARTURO JONATHAN LECHUGA GUERRERO;
  7. LUIS GERARDO PERALTA PÉREZ;
  8. JUVENAL LÓPEZ CASTOLO;
  9. REYNALDO VILLEGAS ÁLVAREZ;
  10. ANGELES CATANA GABRIEL;
  11. CARRILLO ROJAS LUIS ÁNGEL;
  12. GONZALEZ PINEDA MARCO ANTONIO
  13. REYNEL MURILLO PABLO SERGIO;

 

Elementos de la Policía Michoacán que realizaban un operativo en cumplimiento de un mandato de carácter judicial, fueron emboscados por un grupo criminal, actos que lamentamos y oramos por las familias de las víctimas para que pronto encuentren el consuelo necesario y la fuerza para salir adelante.

Seamos propositivos y dejémonos de apasionamientos superfluos, que lo único que traen consigo son mayor número de divisiones y nada termina por proponerse. En la medida que los gobiernos no generen una estrategia real y efectiva, y no me refiero únicamente a la reacción derivada de las acciones delincuenciales, sino a la puesta en marcha de acciones concretas, que comiencen por involucrar a todos los sectores sociales, esto más allá de elevar los estándares policiales en cuanto a su ingreso y permanencia. Necesitamos inexorablemente ciudadanos críticos, pero también propositivos, proactivos, ocupados más que preocupados en entrar a este tipo de inercias y entendamos que, en la medida que las acciones gubernamentales sean aisladas, dispersas y direccionadas, única y exclusivamente a enfocarse en los temas electorales, tendrán impactos mediáticos, pero de ninguna manera harán eco en nuestra sociedad.

Hoy necesitamos de la suma de acciones de todos ya que solo con buenas intenciones, no cambiaremos el rumbo. La seguridad debe convertirse en un tema principal de todos los gobernantes, pero también de los gobernados, actuando con responsabilidad y evitar generar declaraciones como las formuladas por la encargada de la política interna del país, aludiendo que actos atroces como el que ahora ocurrió en Aguililla, Michoacán, son cotidianos y replicados a lo largo y ancho de nuestra geografía, lamentables declaraciones.

 

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  1. Efectivamente no es solo la tarea de las Fuerzas Armadas ( policía, ejército, Marina y demas) sino de de toda la población. Como se han dado cuenta cuando no se inculcan valores, morales y eticos las personas se van con el mejor postor (por dinero) y si les sumamos que la música que les da poder y fomenta la pleitesía a los narcos, las masas siguen ese ejemplo como unos políticos que les dieron reconocimiento a unos grupos que tocan esa música, el resultado es ese de menos apreciar a los uniformados y ser matones es la meta. Pero en fin así las cosas.

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