¿Quién es Ricardo Anaya?

Por José Carlos Serrano Vargas
Sociólogo y maestro universitario.

Un genio, un sabio, un político perfecto o un sociópata mentiroso capaz de hacer cualquier cosa sin sentir remordimiento alguno, siempre y cuando logre sus objetivos personales.

Ricardo Anaya nació el 25 de febrero de 1979, en la ciudad de Querétaro; a sus 39 años tiene más experiencias que muchos de los viejos dinosaurios de la política nacional, y más patrimonio que la mayoría de los empresarios mexicanos.

Su riqueza le permite pagar millones de pesos en colegiaturas de sus tres hijos, en un prestigiado y exclusivo colegio de Atlanta, Estados Unidos.

Se casó a los 26 años con Carolina Martínez Franco, una mujer queretana, de la misma edad que él, licenciada en administración de empresas, egresada del Tecnológico de Monterrey-Campus Querétaro, hija de un empresario queretano millonario, que se ha visto envuelto en varios supuestos escándalos de corrupción, ya que logró hacer crecer su fortuna “en los últimos 14 años, de tener sólo cuatro empresas y seis inmuebles con un valor de 21.9 millones de pesos, a 17 empresas y 33 inmuebles con un valor de 308 millones de pesos”, según el periódico El Universal, al cual, por cierto, demandó Anaya y por orden de un juez en octubre de 2017 obtuvo su derecho de réplica, no para desmentir, sino para aclarar que era millonario gracias al dinero de la familia de la esposa.

Nuestro héroe es licenciado en derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro, con mención honorífica, maestro en derecho fiscal por la Universidad del Valle de México y doctor en Ciencias Políticas y Sociales, también con mención honorífica, por la Universidad Nacional Autónoma de México.

Muchas personas hemos tenido que estudiar y trabajar para poder salir adelante, pero Ricardo Anaya inicio su carrera política en 1997, a los 18 años, como director del Instituto Municipal de la Juventud en Querétaro. En el año 2000, a los 21 años, fue candidato del PAN a diputado local por el XIV Distrito de Querétaro.

A los 24 años, de 2003 a 2008, fue Secretario Particular del Gobernador del Estado de Querétaro, y a los 29 años, de 2008 a 2009, ocupó el cargo de coordinador de Desarrollo Humano del Gobierno del Estado de Querétaro.

A los 30 años, de 2009 a 2010, fungió como coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la LVI Legislatura Local.

A los 31 fue presidente del Comité Directivo Estatal del PAN en Querétaro. En abril de ese mismo año fue nombrado subsecretario de Planeación Turística de la Secretaría de Turismo Federal, por el presidente Felipe Calderón.

La pregunta es: ¿Si realmente lo hacía, a qué hora estudiaba? Además, tiene una vida marital desde los 26 años, y es padre de tres hijos.

Su carrera política ha ido en constante aumento, hasta llegar a ser Presidente Nacional del PAN en 2015, con tan sólo 36 años.

Como Diputado Federal defendió acaloradamente la reforma energética y la calificó como “la reforma más importante para el desarrollo de nuestro país y un logro sin precedentes”. Pero ahora, como Precandidato a la Presidencia de la República, ataca precisamente esas decisiones que él mismo defendió.

Ricardo Anaya carece de ideales políticos o de ideología alguna; como presidente del PAN provocó la salida de varios líderes históricos del partido de derecha más importante del país, y con lo que quedó de dicho partido hizo una alianza con los restos de la desarticulada izquierda que no quiere a López Obrador, logrando una mescolanza política sin forma ni futuro, ya que, como habría dicho Fidel Velázquez: “Suma de ceros, jamás ha hecho uno”.

Anaya luce con orgullo el chaleco del PRD y toca muy alegre la canción del movimiento naranja, junto al niño huichol Yuawi. Al mismo tiempo, es una de las personas más acaudaladas del país que se da vida de rico en Estados Unidos, aunque el origen de su dinero aún no está claro.

¿Quién es Ricardo Anaya? ¿Cómo logró alcanzar tan altos grados académicos, al mismo tiempo que debía desempeñar puestos directivos de alto rango y de elección popular? ¿Cómo acumuló tanta riqueza en tan pocos años? ¿Es la política “la diosa fortuna” del hombre que aspira a la Presidencia de la República?

Las próximas elecciones serán sin ideologías ni lealtades. MORENA es un partido propiedad de un caudillo que recoge de todo: ahora tiene entre sus filas al hijo del Exgobernador Fausto Vallejo, cuyo hermano fue grabado hablando muy familiarmente con “la Tuta”; tiene a Leonel Godoy Rangel, cuyo medio hermano es prófugo de la justicia por presuntos fuertes nexos con la delincuencia organizada de aquellos años; y ahí está, también, Fernando González Sánchez, yerno de la exlideresa sindical Elba Esther Gordillo, entre otros personajes impresentables de la política mexicana. La gente que creyó desde un principio en su proyecto, ahora se está quedando sin oportunidad de participar en puestos de elección popular, porque el caudillo neoestalinista prefiere darle opciones a expanistas, expristas y, sobre todo, experredistas.

El problema es tan grande que no se ven alternativas claras en el ámbito electoral; la sociedad se está quedando sin opciones reales dentro del sistema democrático, y podría terminar por no sentirse representada por ningún partido. Los candidatos independientes tienen que cumplir tantos requisitos, que posiblemente sólo los millonarios lo lograrán.

La economía está en una grave crisis y esto sólo es el principio de un gran problema financiero que apenas comienza. La inseguridad, el desempleo y la pobreza extrema, frente a la riqueza de políticos y empresarios millonarios, es una alianza basada en la corrupción. De este caldo de cultivo solamente pueden surgir movimientos armados, autodefensas y golpes de Estado, porque si no hay soluciones con los votos, algo más grave podría ocurrir en México.

Como diría don Jesús Reyes Heroles: “No despierten al México Bronco”.

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