Cierre del CEMISAM
ATAQUE LETAL A LA SALUD MENTAL DE MICHOACÁN

 

Comunicado a la sociedad médica y a los michoacanos en general:

El cierre del Centro Michoacano de Salud Mental, contradice los compromisos que como Estado se han adquirido. Baste mencionar que en 2011 el gobierno de Felipe Calderón fue citado por el Alto Comisionado de Derechos Humanos con sede en Washington y reconvenido por no actuar a favor del modelo comunitario y continuar bajo el modelo manicomial.

Cerrar un centro donde se atendía a las personas en total respeto a sus derechos humanos dentro de los lineamientos internacionales y nacionales, donde además acudían, sin el estigma de entrar a un Hospital Psiquiátrico. Muchas y muchos de nuestros pacientes sólo por esto dejarán de lado su atención.

Es sumamente importante resaltar que el CEMISAM desde su creación se caracterizó por brindar una atención de alta calidad cumpliendo con los lineamientos internacionales. Fue acreditado en el año 2013, recibió el reconocimiento como modelo a seguir a nivel nacional por la entonces Secretaría de Salud Federal Dra. Mercedes Juan y al año siguiente por el Comisionado Nacional contra las Adicciones, Dr. Fernando Cano Valle, para ser el primer Centro dentro de la Secretaría de Salud a nivel nacional con instalaciones para atender a las personas con problemas de adicciones, así como instalar la Escuela para formar a especialistas en el área.

Una cuestionable decisión política permitió que las instalaciones de Erandeni, donde se laboró del 9 de febrero de 2005 a julio de 2013, se tomaran para lo que se conoció como el Albergue “Vivan los Niños”, que en la actualidad ya no funciona.

Se instaló al CEMISAM en una casa particular, en un espacio de 200 mt2, pese a esto, la atención -aunque con espacios físicos limitados- siguió siendo de calidad.

En 2014 se le asigna un edificio en obra negra destinado para una Unidad de Otorrinolaringología. Ahí con muy poco recurso el personal de mantenimiento del mismo Centro, acondiciono el lugar para brindar una atención de calidad. Sin recurso y sin contar con apoyo adicional se habilitado con la misma plantilla de personal el turno vespertino que dio sus servicios durante tres años favoreciendo así a una importante cantidad de pacientes que por sus condiciones laborales, tuvieron el servicio a su alcance.

Si bien con estos cambios se tuvieron que hacer ajustes en la atención, el objetivo prevalecía, que era atender a los pacientes de manera ambulatoria y que estos estuvieron insertos en su comunidad y funcionales.

Al momento del cierre del CEMISAM, se dejan 12, 400 pacientes con expediente.

Se deja de trabajar la psicoeducación la cual se hacía a base de clínicas en donde se atendía al paciente y su familia, en las clínicas de:

  • Adicciones
  • Trastornos de la Alimentación
  • Trastornos Afectivos
  • Violencia
  • Demencias
  • Psicóticos
  • Crianza Positiva.

 

A través de la historia el enfermo mental ha encabezado todas las filas que conducen a la muerte y ha sido objeto de todas las formas de exclusión. Hace más de 200 años la medicina se hizo cargo de ellos sin realmente saber hacia donde conducirlos y apareció el manicomio, donde el destino del enfermo su quedaba marcado, el resto de su vida sería en esas paredes.

El manicomio como medio terapéutico en su momento fue un avance importante al menos el enfermo quedaba protegido.

En los primeros años de los 50´s aparece el primer antidepresivo y antipsicótico y con ellos la esperanza de una vida cercana a la normalidad.

Hoy el campo de la neuropsicofarmacología nos permite tener un control sobre los síntomas de las enfermedades mentales en cosa de horas o dos tres días, sin la necesidad de un internamiento en una institución especializada o menos aún el manicomio.

Hoy la OMS esta recomendando que el 5% de las camas de un hospital general se destinen para la salud mental.

Está claro que los hospitales psiquiátricos destruyen la identidad de los enfermos, provocan la pérdida de sus derechos civiles y pisotean sus derechos humanos.

No pueden tener iniciativas, sus opiniones quedan bajo reserva y todos sus actos son arrastrados a las rutinas hospitalarias y a la voluntad del personal tratante.

No es infrecuente que muchas personas sanas puedan ser ingresadas a estas instituciones, por incompetencia profesional otorgando una nueva identidad, la de “lo loco”, que será un lastre para el resto de su vida y rehabilitación; hoy por hoy, los hospitales psiquiátricos son los mayores generadores de enfermos crónicos.

Por lo anterior, la OMS ha ordenado su cierre y sustituirlos por el modelo comunitario que conocemos desde los primeros años de la posguerra, que fue primeramente implantado en algunos países europeos, Canadá y Estados Unidos.

La OPS convocó en 1990 a los gobiernos latinoamericanos para trabajar el modelo de atención comunitaria, lo que primero saltó a la vista fue los daños que los hospitales psiquiátrico ocasionaban, sólo mencionaremos además de lo ya dicho el aislamiento de los enfermos facilitadores de la violación de los derechos humanos y sociales, consumidores importantes de los recursos destinados a la salud mental abandonando a la población sana, de atención quien ahora se identifica como una poblacional vulnerable y que requiere de un trabajo de prevención, baste pensar en las condiciones sociales que en los últimos tiempos hemos estado viviendo.

  1. En esta reunión se declara que se requiere una reestructuración de la atención de la salud mental ligada a la atención primaria a la salud y a modelos alternativos de carácter comunitario.
  2. Debe revisarse el papel hegemónico y centralizador del hospital psiquiátrico
  3. Que los recursos previstos deben salvaguardar la dignidad, los derechos humanos y civiles. La libertad en su medio comunitario del enfermo y que se legisle a favor de lo anteriormente dicho. Y por ello la elaboración de la Ley de Salud Mental en el Estado misma que esta publicada igual que su reglamento por lo tanto vigente, la cual deberíamos hacer cumplir.

Veinte años después nuevamente la OPS convoca a los países en cuestión a dónde México pertenece y ha firmado siempre todos los acuerdos, ahí se acuerda:

  1. Fortalecer los modelos de atención comunitaria en salud mental.
  2. Conocer como un objetivo fundamental la protección a los derechos humanos de los enfermos, particularmente fomentar su vida independiente y su inclusión en la comunidad.
  3. También incrementar la asignación de los recursos, aquí vale mencionar que la OMS recomienda destinar el 10% del total los recursos de salud a la salud mental, hoy Michoacán sólo asigna el punto seis por ciento.

 

Al termino de la reunión de Panamá la consigna fue: “POR UN CONTINENTE SIN MANICOMIOS EN EL 2020”. Y México suscribió el compromiso.

Hoy se hace un llamado a la sociedad médica y en general a la comunidad a no permitir que este avance de atender con calidad y dentro de los lineamientos internacionales recomendados por la OMS y OPS y el Alto Comisionado de Derechos Humanos y la Comisión Nacional de Derechos Humanos, se pierda.

Como sociedad y sobretodo los administradores de la salud, no podemos permitir que por el solo hecho de enfermar un ciudadano o ciudadana, pierda sus derechos civiles, perder la salud mental no debe bajo ninguna circunstancia ser sinónimo de perder está condición.

Invertir en mantener y rehabilitar una estructura de atención PSIQUIATRICA MANICOMIAL ES PERPETUAR UNA INSTITUCIÓN PERFECTAMENTE IDENTIFICADA Y DIAGNOSTICA COMO AMPLIAMENTE NOCIVA PARA EL ENFERMO MENTAL Y PARA SUS CUIDADORES.

 

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  1. Una verdadera salvajada, esas decisiones demuestran la calidad humana de quiénes gobiernan.

    Se debe recurrir a todos los recursos legales y presión social para revertir semejante estupidez y abuso de poder.

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